Por qué en verano nos sentimos más cansados aunque descansemos más
Hay días de verano en los que todo parece ir un poco más despacio. Te levantas después de haber dormido más horas de lo habitual. Intentas aprovechar el día, pero notas que la energía no responde como esperabas. Las tareas más sencillas requieren un poco más de esfuerzo y, aunque no has hecho nada especialmente intenso, al llegar la tarde sientes que necesitas volver a parar. Es una sensación más frecuente de lo que imaginamos. Muchas personas creen que el verano debería ser la época del año en la que recuperamos fuerzas. Sin embargo, no siempre ocurre así. El calor modifica nuestros hábitos, cambia la calidad del descanso y obliga al cuerpo a adaptarse continuamente a unas condiciones diferentes. En nuestro artículo "Cuando el calor cambia tu ritmo" hablábamos de cómo las altas temperaturas transforman la forma en la que vivimos el día a día. Hoy queremos detenernos en una de las consecuencias más habituales de ese cambio: esa sensación de cansancio que apa...